#Trasnoche: Mariano Tenconi Blanco

por Antuán Duriez
Retratos - 07/04/2016

Cada semana invitamos a una personalidad del mundo de la moda, de la música o de las letras para conversar sobre la noche. Esa semana recibimos a Mariano Tenconi Blanco, director y dramaturgo. Hoy se estrena El malentendido, ópera inspirada en el libro de Albert Camus, en la que él estuvo a cargo de la dirección escénica.

Contanos cómo fue tu último trasnoche.
Llevo siete semanas de trabajo intenso, ya que estoy estrenando El malentendido en el Centro de Experimentación del Teatro Colón, así que mis trasnoches consistieron en estudiando la partitura y preparar el ensayo del día siguiente. Suelo trabajar mucho de noche, y lo disfruto, sobre todo escribir.

¿Cuál es tu hora preferida de la noche? ¿A qué la dedicas?
Me gusta mucho ese momento entre la medianoche y las tres de la mañana. Hasta esa hora no es tarde para dormir, para mis horarios: generalmente doy clases hasta las diez de la noche y entonces ceno como a las once. Lo que más me gusta hacer, de noche o siempre, es escribir o leer. No diferencio demasiado una de la otra.

¿Tenés un ritual antes de dormir?
Leer, seguramente. No soy de dormirme fácil y me gusta mucho estar despierto, así que generalmente leo hasta que se me cierran los ojos.

¿Un lugar que signifique para vos la noche?
Me gusta mucho ir al bar Varela Varelita. Ahí leo, o escribo, o me quedo en la mesa de algún parroquiano compartiendo conversaciones y alguna copa. Generalmente con Ricardo Strafacce, amigo y escritor, o con Paolo, un periodista italiano, también habitué.

¿Qué hacés de noche que nunca harías de día?
Creo que hay cosas que hago por la noche porque no logré hacerlas antes, en el día; escribir mucho, por ejemplo, aunque también lo haga de día. Encontrarme con amigos y amigas también es algo que hago más frecuentemente de noche.

¿Una mentira nocturna?
No, no recuerdo haber mentido últimamente. Perdón por ponerme tan ético.

¿Cual es la peor/mejor anécdota que te pasó de noche?
Desde muy chico siempre salí con Fede, mi hermano menor. Con él viví casi todas mis mejores y peores anécdotas nocturnas, cosa que hice a mis veinte que no haría ahora. Ahora ya no salgo hasta tan tarde ni mis anécdotas son tan salvajes, pero suelo hacerme pronto de un bar. El último viaje que hice fue a San Sebastián. Estuvimos con mi obra La fiera una semana, y al segundo día yo ya me había hecho de un bar. Una de las noches nos quedamos hasta las cinco de la mañana porque el director de un festival de República Dominicana no dejaba de invitarnos ron, a Caro Castro, productora, y Sonia Álvarez y Ian Shifres, músicos de la obra. El dominicano era igual a Fidel Castro. Y el ron era buenísimo. Después, en la calma noche de esa hermosa ciudad, nuestra felicidad etílica llamaba la atención, así que caminamos rumbo al hotel con la sigilosa custodia de un patrullero que nos “acompañaba” de cerca.

¿Un tema para escuchar de noche?
Wavestep” de Blank Banshee.

¿Un lugar para un bajón nocturno?
Nac & Pop era todo lo cutre que un bajonero debe ser. Los extrañaremos.

¿Qué personaje histórico o actual te gustaría cruzar por la noche?
A Borges, caminando hacia el sur de la ciudad.

 

Foto: Seb Miquel



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