Delivery: Diego Kolankowsky

por Florencia Tagino
Retratos - 26/02/2016
Si googleás “Diego Kolankowsky” te enterás que es un reconocido productor, que ha ganado varios Martín Fierro y que tiene un musical en Nueva York. Lo que no sabemos es qué le mueve la aguja a este creativo argentino de orígenes humildes (su papá toca el bandoneón y su mamá es una costurera de Tucumán que “hace las mejores empanadas de la Argentina”, aclara Diego), que hoy triunfa en nuestro país y en el exterior. Fan del barrio de Belgrano donde reside, Diego nos recibe, pedimos sushi de Fabric y nos deja espiar su casa, ver qué lee, qué escucha, qué come.

HOGAR DULCE HOGAR
Su casa está ubicada donde anteriormente había una fábrica de pegamentos, un enorme galpón techado. Una pared está hecha íntegramente de pegamento, lo que quedó del antiguo tanque donde se depositaba. Todo diseñado por él, no trabajó con ningún arquitecto. Mucho está mandado a hacer por él, como los caballetes metálicos y su placard que imita las cajas negras donde guardan equipos musicales e intrumentos. Observador por naturaleza, se inspira en lo que ve en sus viajes, en vez de leer revistas de decoración, y la casa entera responde a tres improntas: metal, blanco y madera. Desde el metegol, hecho especialmente, hasta los utensilios de cocina, la moto y el auto, todo es blanco, negro o gris.

 

LET ME ENTERTAIN YOU
Diego es un gran anfitrión: le encanta invitar gente a su casa, hace un montón de fiestas, además de juntarse a tocar. Tan anfitrión es, que Diego tiene además de un Martín Fierro en la biblioteca, otro en el baño para aquellos a los que les da vergüenza pedir la foto. Entre risas, Diego nos cuenta: “A veces entro a Facebook y encuentro fotos de gente en el baño, con el Martín Fierro”. No sorprende que se hagan juntadas regulares en su casa: es un Disney para adultos, flipper de Guns N’ Roses, metegol, libros, instrumentos musicales, por donde se mire parece haber chiches y dan ganas de ponerse a jugar, algo que con su familia y amigos hace por lo menos dos veces por semana.

 

STYLE
Su vestuario, como su casa, es una sintonía monocromática: todo negro. ¿Por qué solo negro? “Porque es clásico, estás siempre bien vestido y no tengo que perder tiempo en pensar que me tengo que poner.” Hace veinte años que se viste solo de negro, con alguna variación de cuello redondo o cuello en v. Usa dos modelos de botas de Yves Saint Laurent, que son casi iguales, y de las que tiene diez pares de cada una. Fetiches con marcas: toda la ropa interior es de una sola marca, Ralph Lauren, todas las remeras son de una sola marca, y así con todo, sus gemelos son de Mont Blanc, al igual que su perfume, y sí, siempre usa el mismo. Todas las perchas son iguales, todos los abrigos iguales. Cuando algo le gusta se compra de a varios para stockear.

 

MÚSICA
Colecciona guitarras, aunque se denomina “un usuario devenido coleccionista, pero en realidad no las colecciono porque las uso, el que colecciona no usa, no son muebles exhibidos”, y su mayor pasión es por las guitarras Gibson. Dentro de su colección tiene un par de guitarras de famosos: una de Slash y una de Pappo. En su casa, además de todas sus guitarras, hay una variedad de instrumentos musicales, desde bajos hasta una batería, que por supuesto es negra. Todo se usa, no son adornos; una o dos veces por semanas se arma banda y se toca en su casa. “La gente llega y tiene todo. Tenemos una banda que se llama Rock/A. Vienen muchos músicos y tocan; por ejemplo, vino Stone Temple Pilots.”

 

LITERATURA Y CINE
Hay un montón de libros: una pequeña colección de infantiles que pertenecen a su hija, el resto de él. Es un gran lector y suele leer varios libros a la vez, cuatro o cinco, y le gusta mucho releer. “Uno está más despojado cuando relee y encuentra cosas más profundas, otras capas.” Abundan los libros de música, fotografía, motos y autos. En la mesa de living llama la atención una espectacular edición de los cuentos de Edgar Allan Poe, el autor favorito de Diego, que relee hasta el cansancio y de quien puede citar muchos principios de párrafos. Le gusta los de amor que terminan trágicamente. También tiene muchos libros de música firmados por Slash, Paul Stanley y otros ídolos musicales.
De los últimos años, la película que más le gusta es Birdman, y su top 3 de directores es: Danny Boyle, Gus Van Sant y Tarantino. Aunque también tiene un soft spot por Ridley Scott, los policiales negros y las pelis apocalípticas.

 

FOOD & DRINK
¿Qué es lo que nunca falta en su heladera? Digna casa de soltero, suele estar vacía. Cuando hay fiestas se stockea, pero fuera de eso, la nada misma, y cuando logra ir al supermercado algo que no puede faltar en su carrito son chizitos. Se autoproclama “enfermo de los chizitos, si me tengo que morir comiendo una cosa sería eso. El chizito es perfecto y demuestra que Dios existe”.
Su bebida favorita es la Coca Light y no toma alcohol, siempre hay para sus invitados pero él no toma, ni tomó nunca. “Probé de chico y no me gustó, son sabores muy agresivos. Creo que mucha gente toma alcohol por el efecto deshinibidor en sí y no el sabor. Yo no necesito tomar para divertirme, busco lo contrario, estar en conocimiento de lo que pasa. Igualmente, no estoy en contra del alcohol, tomo una copa de champagne para brindar pero la verdad es que no me gusta el sabor.”
En la cocina tiene un repertorio limitado, sus especialidades son pastas con pesto casero y salchichas momia (envueltas en tiras de masa de empanada), de las cuales su hija es fanática. Para salir a comer afuera, su top 3 de restaurantes de Buenos Aires: Ralphs, Nuestro Secreto en el Four Seasons y Gardiner. Su parrilla favorita era La Tranquera, que cerró, por lo cual está a la búsqueda de una nueva parrilla que lo conquiste.

 

VIAJES
Otra de sus grandes pasiones. Tiene la suerte de vivir entre Los Ángeles, Miami, Nueva York, Londres y Buenos Aires, y en cada ciudad tiene sus lugares de cabecera, a los que va siempre. “Viajo tanto que necesito sentirme en mi casa”, nos dice. Le gusta jugarla de local y siempre se queda en los mismos hoteles y va a comer a los mismos lugares. ¿Dónde se hospeda? En el Viceroy en Nueva York, en el Mandeville en Londres y en el Mondrian en Miami y Hollywood.
¿Dónde come? En Londres, en la rotisería de Harrods (Diego jura su créme brûlée es maravillosa), en Oblix en el piso 32 del Shard, le gusta comer en el lounge mirando todo Londres, y Casa Cruz, que acaba de abrir una nueva sede en Notting Hill hace pocos meses. En Estados Unidos es fan de Umami, según Diego, “las mejores hamburguesas del mundo”, el cual conoce gracias a Slash, que lo llevó allí por primera vez en Los Ángeles. Le encanta comer en el restaurante Armani en la Quinta Avenida de Nueva York, un lugar chiquito pero al cual va hace tantos años que le cocinan lo que quiere, ¡hasta milanesas! Y Cipriani, que además de gustarle, está cerca de Broadway, donde está en cartel su musical Spring Awakening.



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